Eh Papá viene de una familia más o menos, bueno, acomodada, digamos. Mi mamá, no. Entonces, desde el inicio hubo un poquito de conflicto porque mi mamá es morena y mi papá es blanco, digamos, como los españoles. Es un poquito claro, con rizos y eso para mí fue bastante molestoso porque cuando íbamos a hacer visita donde mi abuela por parte de padre, mi abuela, una señora muy seria, muy rígida y muy estricta, teníamos que sentarnos en los muebles sin ensuciarlos, sin ensuciar su piso. Teníamos que sacarnos los zapatos y estar quietitos allí, sin preguntar, sin nada, sin jugar, sabiendo que eres un niño de cuatro, cinco años, que quieres andar corriendo, brincando.  Entonces, era un respeto total y eso debido a la formación que tuvo mi papá, porque mi papá, eh, es una persona el cual muy…bueno, es callado, pero tiene una disciplina estupenda. Le encanta la lectura y todo eso.  Y tuvo…bueno su madre lo educó muy bien en la forma de que tenía que tener respeto a la persona mayor y eh, una buena educación. Papá es súper inteligente. Desgraciadamente, no terminó sus estudios porque en ese tiempo sólo llegabas a terminar la primaria. Pero él tenía un conocimiento de alguien que había terminado la secundaria. Eh, entonces, la relación con mi abuela era más, más… Me recuerdo, pues, mi abuela ya ha muerto, pero era más de respeto y no teníamos una relación, así como de ahora, actualmente, son las abuelas con los nietos, que están más cerca. Comparten con ellos muchas cosas. Antes era el respeto. Es mi abuela y no podías preguntarle, así de simple vista, algunas cosas. Eso por parte de mi padre.