Oh, no. 

Yo, cuando era chica, nosotros íbamos a nadar en un lugar . . .dice que es.  ¿es Acapulco ésa que tiene la roca de  [que tú te tiras,? sí]. En mi pueblo había una piedra así donde se iba a tirar toda la gente y a mí me estaban enseñando a nadar cerca, cerca de allí y entonces yo tenía terror a esa roca y el profesor nos pedía que nos tiráramos, al final de la clase que nos tiráramos de la roca.  Esa era la tirada final. Y hacía dos días que había desaparecido alguién y no lo podían encontrar [ay ay ay] ya vengo que me tiro de la roca y voy hasta el fondo y allí estaba el tipo muerto allí abajo y llamaron a la ambulancia [ay Dios mío y tú lo viste] Y yo tuve que ver eso. Esa fue una de mis primeras experiencias en el agua.  [Qué horror y viste . .] Por eso odio los ríos, no me gustan los ríos cuando, cuando están medio turbios así no puede  [que uno no puede ver] no puedes ver. [Y aquí al menos se ve hasta el fondo] Todos los veranos se ahogaban cinco sei. . . las personas que no sabían como tirarse [sí] entre medio de las dos rocas [caían en las rocas y también es la corriente de abajo que te hale y te hale y te hala] Y quedan abajo de las rocas y así así yo tuve que encontrar a a ese tipo [huui, qué horror, qué horror]  por eso odio, prefiero a las piletas, de a mil veces [¿la pileta o la piscina?]